Mes: diciembre 2014

Conocí a Dios

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A finales de los años 80 y todos los 90 viví en Ecuador una fuerte experiencia a nivel espiritual. Como parte integrante de una Congregación Sacerdotal “San Juan Eudes” recibí formación y trabajé como laico comprometida con la Iglesia Católica. Vivencias profundas marcaron el inicio de un camino que aún continúa. Recuerdo de esa época las visitas puerta a puerta en las casas de la Parroquia, los viajes de evangelización a otras poblaciones, la gran cantidad de gente que conocí en esta misión de vida. Mi deseo de servir y colaborar eficientemente con la Iglesia hizo que estudiara Teología para Laicos, lo que aportó increíblemente para lo que vendría después en cuanto a mi crecimiento espiritual pues me permitió ver con mayor claridad. En 2001 Dios me hizo un regalo que cambió mi vida entera, un giro de 180°. Conocí la experiencia de la meditacición y experimente un nuevo método de conectarme con Dios. Algunos años han pasado y ese proceso de acercamiento a la Divinidad ha sido determinante para ser quien soy. He cambiado!!!!… Quienes me conocieron antes de esta etapa lo saben. De una mujer tímida, dependiente emocional y económicamente, con la autoestima muy baja, desmotivada, triste, a la mujer que ahora se siente segura, soñadora, luchadora, emprendedora, abierta a los cambios y sobre todo algo que valoro y cuido mucho es mi paz y armonía interior. Qué creo yo que me ayudó a cambiar? La certeza de que vivir en conexión con Dios me daba la fuerza para seguir adelante en lo que quería conseguir, me daba luz para saber cuál era el paso siguiente a dar, sabiduría para saber qué es lo que más me conviene para crecer y evolucionar. Obviamente muchas personas han sido claves para mi transformación y reconozco y agradezco su tiempo y el amor con que me transmitieron conocimientos y guías.
Hay muchas debilidades que sigo intentando cambiarlas, no siempre es fácil, sin embargo creo en que Dios camina a mi lado y yo voy tomada de su mano así que lo lograré. Nada temo porque muchas veces me ha demostrado que no me prueba más allá de mis fuerzas, y en el momento de mis pruebas me he sentido en sus brazos.
Desde entonces practico una meditación con el sistema de Raja Yoga en la MIsión Sahaj Marg. Este sistema busca la unión del alma individual con la divinidad, busca despertar la percepción de que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, busca el bienestar físico, emocional, mental y el equilibrio del crecimiento tanto humano como espiritual a través del logro de los objetivos espirituales y materiales y conscientes de que podemos dejar huellas imborrables viviendo desde el amor, las virtudes, los valores.

Ningún cambio es fácil, todo requiere renuncias, dejar la comodidad, enfrentar temores, luchar contra las creencias y limitaciones de uno mismo. Sin embargo jamás olvidemos que dentro de nosotros está Dios, no fuera. Jamás olvidemos que fuimos creados para ser felices. No tengamos miedo a desear grandes cosas, grandes cambios porque si lo podemos imaginar es porque lo podemos lograr.
Como siempre digo, cuando comparto cosas de mi vida es porque aquello me ha permitido ser mejor ser humano y si esas herramientas me han servido pueden ayudar a otras personas
En resumen busca tu conexión interna o conexión con Dios y lo demás vendrá por añadidura pero eso si CREE EN QUE TU PUEDES LOGRAR LO QUIERES….. Si yo pude tú también!!!

Con amor desde mi corazon

COMO SE ATRAE EL AMOR

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El amor llega cuando menos lo esperamos, cuando no vamos en busca de él. Si anda a la caza del amor, jamás encontrará la pareja adecuada. Así sólo se crea ansiedad y desdicha. El amor no está nunca afuera; lo llevamos dentro.
No insista en que el amor venga inmediatamente. Quizás usted no esté preparado para él, o tal vez no esté lo bastante evolucionado como para atraer el amor que anhela.
No se conforme con cualquiera aunque sólo desee que haya alguien. Plantee sus exigencias. Qué clase de amor quiere atraer? Haga una lista de las cualidades que le gustaría que hubiera en la relación y cultívelas en usted. Así podrá atraer a una persona que las tenga.
También podría examinar qué lo está manteniendo lejos del amor. Es usted criticón, o se siente indigno? Sus normas son irrazonables?… Anda en pos de la imagen de una estrella cinematográfica?… Tiene miedo de la intimidad?.. Duda de que usted pueda ser amado?
Esté dispuesto para el amor cuando éste llegue. Prepárele el terreno, y no se olvide de que luego hay que regarlo y abonarlo. Si ama, podrá ser amado. Siéntase abierto y receptivo ante el amor
Louise Hay

Sánate a ti mismo

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Desde un principio, se debe puntualizar que toda creación, por su origen divino, tiende, por propia condición natural, a equilibrarse y sanar por sí misma. Así ocurre, por ejemplo, con el propio Universo Cósmico que siempre ostenta la querencia innata de adoptar siempre los estados de mayor equilibrio que sean posibles en cada instante, el Cosmos y todos los microcosmos que lo componen (galaxias, planetas, procesos, seres vivos, realidades, situaciones y eventos), y del mismo modo procede y reacciona el cuerpo físico y todos los cuerpos energéticos (etérico, emocional, mental y espiritual) de que dispone el ser humano.

Una enseñanza importante argumentada en los contenidos e informaciones de los Mensajes Canalizados, que nos desvelan un conocimiento trascendental acerca de los procesos de sanación, radica en que todo desequilibrio o dolencia que aparece reflejándose en el cuerpo físico parte previamente de desajustes existentes producidos ya en el cuerpo emocional o astral, y no desde el cuerpo mental directamente, sino desde el campo de las emociones. Más bien desde el mental se plasmarían dichos desfases en el emocional y desde este pasarían al plano físico, puesto que si la realidad física se manifestase en la 3D directamente desde el mundo de los pensamientos, con lo dispares que estos pueden llegar a ser en este plano existencial, la vida en este planeta se volvería, tal vez, demasiado caótica.

Cuando cierta dolencia hace su aparición, sucede como con el resto de procesos que acontecen y se manifiestan en este mundo. Se recuerda que todo potencial antes de ser manifestado en la realidad física ya existe en el cuerpo astral en esta dimensión, del cual es seleccionado y atraído para acabar tomando forma, dependiendo, en la mayoría de los casos, fundamentalmente, de las señales vibratorias emitidas por cada ser humano que estas posibilidades puedan llegar a materializarse.

No obstante, sean cuales fueren las características o causas externas que estén vinculadas con el bloqueo del cuerpo físico que se experimente, bien se enfatice en los denominados microorganismos, virus o bacterias, bien se trate de dolencias de cualquier índole, consideradas musculares, óseas, nerviosas, etc., bien se identifiquen entes, energías o los así también llamados espíritus, que, en cualquier caso, puedan provocar una desaplicación o disfunción del organismo, en todos los supuestos posibles, habidos o por haber.

Cualquiera de estos potenciales son atraídos y propiciados por los propios aspectos internos que el ser humano mantiene consigo y que requieren de su atención y revisión, que guardan un orden, lógicamente, con su estado evolutivo y su plan de evolución, y que van a ir marcando, así, sus experiencias y cuestiones de vida, y que, por tanto, son los que van a ir dando forma a todo su entorno exterior y que, en las circunstancias de disfunción o deterioro físico que se mencionan, estos no guardan del todo armonía y equilibrio respecto a la sintonía vibratoria de la energía del Amor, llegando estos desajustes a reflejarse en la realidad física.

En este caso en el cuerpo físico en forma de achaques, afecciones, molestias o trastornos varios, como reflejos palpables de la existencia de dichos aspectos resistentes que impiden la liberación del ser, traspasando finalmente todas las capas y el entramado energético de los cuerpos más sutiles hasta alcanzar forma visible y apreciable en el cuerpo físico.

Otra forma de expresarlo podría resultar de desvelar que, en realidad, todas las formas de energía y conciencia (pensamientos, emociones, palabras, acciones, actitudes y hábitos) coexisten en planos y estratos de vida junto con otras configuraciones existenciales semejantes a estas en vibración (amistades, economía, virus, energías, entes y espíritus) en un movimiento continuo de reagrupación y reunificación, y que la constitución de cada uno de estos mundos representa en sí un mismo proceso.

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Si se trata de aspectos emocionales no alineados o fuera de la armonía que establece el Amor, ellos mismos atraen situaciones igualmente desajustadas, ya que todo lo que vibra energéticamente en la misma frecuencia se atrae y se configura ordenándose así, como lo dispone la Ley Universal de la Atracción Divina, tanto en lo que al estado de salud respecta como a lo referido a cualquier otro orden de la vida.

Esta explicación expresa una vez más la causa por la cual las emociones susceptibles de revisión y transformación aparecen como reflejos externos que provocan malestar, dolor o bloqueo en el cuerpo físico, según ahora se está tratando, añadiendo que, en general, todo nuestro entorno, pues, hace referencia, sin excepción, a reflejos de nosotros mismos o a reflejos de todos y cada uno de nuestros aspectos internos, equilibrados o sin equilibrar.

En caso de que sean detectados bloqueos a nivel del cuerpo físico o en otro nivel de experiencia, se podrá evidenciar la correspondencia que cualquiera de estos sucesos tendrá con la falta de alineación de ciertas emociones que puedan estar sustentándose al mismo tiempo.

De esta forma, es como estos aspectos, no tratados y expuestos aún a la luz y a la transformación del Amor, van a poder salir al estado consciente para que puedan ser identificados, reconocidos y abordados como precisan para elevar su estado energético, que en estado de bloqueo es básicamente denso y pesado desde el punto de vista de su frecuencia vibratoria. Es decir, en muchas ocasiones, a través de las propias realidades no alineadas que estos mismos aspectos atraen, será como ellos pueden llegar a ser sentidos y percibidos emocionalmente en formas reconocibles como el miedo, el dolor interior, las dudas, la ansiedad, la alteración, la rabia, las resistencias, los bloqueos, las faltas de aceptación, etc., y que de otra forma cabe la posibilidad de que no hubiera sido detectada o advertida su existencia.

Será así como, en primer lugar, en ciertos casos puedan ser descubiertos y reconocidos estos modos energéticos internos, pues, no es descartable que la persona en cuestión desconociera, en verdad, la permanencia de estas emociones, hasta que, experimentado cierto suceso, son sacadas a la palestra. En cambio, si se acometen actividades de meditación e introspección con dedicación y constancia diariamente, los desajustes pueden llegar a ser percibidos o distinguidos con antelación antes de que lleguen a manifestarse en la realidad física, pudiéndose subsanar desenlaces no deseados, incluso antes de que hagan su aparición.

Con el conocimiento de la existencia de aspectos emocionales no refinados en la nueva energía del Amor, albergados en el campo emocional, tal circunstancia tan solo requiere de que, a través del permiso y la atención que les otorguemos, sin límites e incondicionalmente, para que de este modo puedan permanecer el tiempo que demanden en nuestro nivel consciente, expresándose, haciendo libre y total uso de su derecho de manifestación, en la serenidad y la calma que nos permita percibirlos, sin involucrarnos o dejarnos llevar por sus impulsos o inercia, tan solo contemplando y sintiendo su expresión emocional (dolor, miedo, ansiedad, resistencia, no aceptación, bloqueo, etc.) como partes energéticas nuestras que son y que únicamente solicitan no ser censuradas, obviadas o reprimidas, acaben, de esta forma, recibiendo las energías del amor incondicional y la aceptación total que necesitan incorporar e integrar para alcanzar la elevación e iluminación que merecen para sumarse a la ascensión junto con el resto de partes de nuestro ser en su conjunto.

Este entendimiento y las actitudes que de él se deriven, por supuesto, gozarán de independencia a la hora de ser aplicados, sean cuales fueren los escenarios planteados y tanto si dichos aspectos han traspasado al plano físico o no, o de si, en caso de que ya se hayan manifestado, se hayan podido magnificar en mayor o menor grado, es decir, la puesta en práctica de este nivel de maestría es exactamente la misma en cualquier de los casos. Todo parte de la voluntad firme, de la introspección, de la quietud, de la paciencia para que todo se desenvuelva al ritmo adecuado, de la confianza de que la energía del Amor funciona así y de la humildad de que en manos de la divinidad que Dios nos otorga y nos dedica todo es posible.
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En la tesitura de realidades en desequilibrio o bloqueo, en el estado de salud o en otra faceta de vida, la actitud necesaria y suficiente es siempre la misma como se ha descrito. De igual modo, otros posibles escenarios (relaciones, economía y propiedades), así como sus respectivos aspectos asociados, serán merecedores del mismo amor y aceptación inconmensurables, propios de la permisividad por una apertura hacia ellos de todo corazón.

Así es como las emociones menos lumínicas y densas saldrán desde el fondo más profundo del ser humano, guardando cierto orden o no, y es justamente, en esos momentos, cuando ha de ser permitida la salida de dichas energías para que así sean liberadas, sin que, bajo ningún concepto, haya que reaccionar ante la impronta de estas. Esta es la forma en cómo el proceso de Transmutación y Purificación Divinas tiene lugar en la Creación de una manera totalmente natural, espontánea y automática sin mayores requisitos.

Esto, por otro lado, es independiente de que haya, obviamente, además, una intención importante de partida en cuanto a lo que al enfoque se refiere, pues la contemplación y el enfoque de lo que se desea indicará desde un principio la dirección que la energía debe seguir para plasmar y manifestar la resolución de lo que se está demandando, y que, sin incompatibilidad alguna con todo lo anterior, ciertas acciones puedan acometerse también de forma directa, sencilla, fácil y rápida, porque, de este modo, así, las situaciones en concreto lo vayan requiriendo y precisando, procurando abstenerse de caer en lo dificultoso, enrevesado e inalcanzable como indicio de potencial, tal vez, inaccesible, aclaración que también convenía especificar y que, en realidad, es bien distinta a que, una vez que son conocidas las indicaciones para la atracción y creación consciente de los potenciales más favorables y propicios, se emprendan una serie de decisiones, elecciones o actuaciones en sentido contradictorio, y que, en definitiva, se salgan fuera del guión establecido para la existencia en dimensiones superiores a la 3D, que acaben empeorando notoriamente las realidades de enquistamiento y bloqueo ya existentes.

Enfocando de nuevo el campo de la salud del cuerpo físico, no habría que añadir conceptos nuevos a lo ya dispuesto en los renglones anteriores, ya que todo lo referido antes constituye el medio y las pautas decisivas que hacen factible la instauración de un nuevo equilibrio de los aspectos y códigos energéticos internos, acordes con una nueva energía, con una nueva forma de vivir y con una nueva dimensión en el planeta, así como de todas las situaciones externas asociadas a dichos aspectos, incluyendo, por supuesto, todo lo concerniente al estado del cuerpo físico y a lo que a su salud se refiere.

Por esto mismo, no resulta novedoso añadir que los pasos a seguir en un proceso de equilibrio y sanación son bien simples y sencillos a la hora de abordar el alineamiento de toda situación limitante y carente de abundancia en la vida. Son totalmente válidos para toda forma de vida, existencia y conciencia, aspectos internos y externos, que formen parte del ser humano y de su realidad.

Por otra parte, conviene resaltar el panorama y la trama que con cierta frecuencia se genera y desencadena cuando son detectadas algunas dolencias físicas. En primer lugar, las reacciones que se suelen despertar en la persona vienen a responder a un estado de impaciencia más o menos acentuado por solventar una situación incómoda y de incertidumbre con la mayor antelación, y enfocado, generalmente, en suprimir y en erradicar en la mayor brevedad de tiempo posible esa coyuntura que provoca un estado no amado y no aceptado, caracterizado globalmente por un malestar físico, emocional y psíquico.

Se suele presentar enseguida en estas situaciones un cuadro emocional interno de resistencia considerable a que suceda lo que está ocurriendo, de bloqueo ante una realidad que incomoda notablemente, de no aceptación a estar viviendo dicho trance, de rechazo de una parte interna que está empezando a ser percibida y, por supuesto, de mucho miedo si la dolencia es etiquetada o catalogada como grave.

Este, desde luego, es un caso típico que se pretende resaltar en este capítulo, en cuya argumentación se procura hacer énfasis, en particular, en la posible carencia de salud del cuerpo físico, pero que, igualmente, el desajuste o desequilibrio puede ser manifestado a través de otros escenarios de vida que únicamente se limitan a reflejar aspectos inconclusos que necesitan ser completados. Conflicto en las relaciones humanas, precariedad económica y embargos, entre otros. ¿O acaso estas realidades individuales no demandan también sanación y, por tanto, la obtención en las mismas de alineamiento y abundancia no forman parte de la sanación del mismo individuo?

Se va a hacer un inciso más para mencionar que el miedo incitado por la desconfianza a que, verdaderamente, las energías del Amor ejerzan su acción reconstituyente y milagrosa, que, al igual que acentúa con celeridad, actualmente, las heridas y limitaciones interiores poniéndolas de manifiesto interior y exteriormente, pueden atraer con la mayor prontitud la abundancia, el equilibrio y la sanación en los conflictos o, lo que es lo mismo, atraer, asimismo, los medios y soluciones que faciliten el restablecimiento y la armonía de todo estado vital, puede acabar desembocando en la duda, el desconcierto y en la toma de decisiones que abran puertas que conduzcan a potenciales bastante más angostos y complicados.

Sin ir más lejos, y así lo indican las propias canalizaciones, los mismos procesos cancerosos, que pueden gestarse desde hace años, principalmente, por los hábitos, conductas y actitudes que han ido adoptándose, sin provocar la muerte absolutamente a nadie en el transcurso de estos períodos, cuando toman cierto tamaño por el cúmulo reiterado de estas energías no armónicas y densas y se hacen notar físicamente, pueden provocar un estado de desconcierto tan absoluto y generalizado que pueden postrar a los pacientes directamente a los pies de cirugías y tratamientos tan agresivos para el organismo que pueden conducir a potenciales de gran dificultad, por la condición de no caer en la verdad de que en la energía del Amor todo puede ser subsanado por sí mismo o a través de las soluciones que desde la acción de esta nueva energía se puedan atraer y manifestar de forma rápida y directa.

El cáncer es el medio por el cual el cuerpo físico del ser humano amortigua las energías distorsionadas que ciertos aspectos, adicciones o comportamientos del individuo generan, proporcionado el adecuamiento necesario, en la medida de lo posible, para que, aun con la insistencia de estas energías, se pueda seguir prolongando el funcionamiento orgánico del cuerpo. Es una reacción que atiende a un proceso natural de compensación como puede suceder, por ejemplo, con el mismo sudor cuando se realiza un ejercicio físico o con la fiebre cuando se presenta alguna alteración del organismo.

Es por ello por lo que el cáncer puede ser sanado cambiando ciertos parámetros de vida:

1- Tomando conciencia de todas las partes del ser, incluidas las partes del cuerpo físico, que presenten dificultad o bloqueo y de todos los aspectos emocionales y mentales que, a la vez, reclaman revisión y transmutación, percibiéndolos y permitiendo que se expresen, sin represión, con amor incondicional y aceptación total hacia sus estados y manifestaciones, incluidas las dolencias o desajustes físicos que se padezcan.

2- Identificando y cambiando los hábitos que se reconozcan como no apropiados y no beneficiosos para el tránsito de vida, aspirando para ello a la mayor perfección e impecabilidad en cuanto a las posibles mejoras y a la mejor de las evoluciones.

3- Apertura y abandono en la energía del Amor y en la Luz Divina que equilibran y sanan los cuerpos con el aumento de la vibración energética en estos mediante la oración y meditación diarias.

4- Llevar una alimentación adecuada, basada especialmente en nutrientes vegetales idóneos cocinados y preparados de forma adecuada, evitando, así, las bajas frecuencias vibratorias de la comida de origen animal, sobre todo, carne y pescado, que acaban encontrando aposento en los cuerpos energéticos y que pueden reflejarse posteriormente en el cuerpo físico.

5- Incentivar el estado interior con estímulos externos como música, libros, vídeos, películas y relaciones adecuadas que eleven el espíritu, evitando, por ejemplo, espacios televisivos dramáticos, cruentos y polémicos, y conversaciones que generen violencia y mermen un estado de armonía y paz.

6- Pasar momentos en espacios naturales (bosques, parques, parajes, zonas ajardinadas, etc.).
7- Etc.

Pero si, por el contrario, se adoptan decisiones y actitudes que pretendan eliminar el estado de disfunción o deterioro de alguna parte física, a toda costa, que solo está indicando con amor, mediante los medios de los que dispone, que se debe de producir un replanteamiento de las condiciones de vida del individuo y dar un giro que garantice la mejora de estas, y si, por definición, además, este clase de opciones presenta no aceptación, resistencia, hostilidad o agresividad hacia estas partes del cuerpo, ya se ha comentado, que, si se pretende suprimir o rechazar los aspectos internos y las situaciones que estos atraen, estos se pueden acabar rebelando y magnificando en mayor medida, con cierta probabilidad, porque lo único que están pidiendo es que se les ofrezca el amor que necesitan para transmutar, equilibrar y sanar.

Reconozcamos, pues, que la clave de nuestro bienestar, desde una visión general, se halla en apreciar y comprender cómo funciona el Universo, todas las formas de vida que este alberga, incluido el ser humano, y también las Leyes Divinas que lo rigen y lo hacen funcionar, evolucionar y expandirse, para que, de esta forma, podamos propiciar conscientemente las realidades siempre más beneficiosas y favorables para desplegar, en las mejores condiciones, el tránsito por las respectivas experiencias tridimensionales que estemos llamados a vivir en la actual encarnación en la Tierra.
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Extracto de 21 PREGUNTAS
LIBRO DE LA AUTOMAESTRIA
AUTOR: RAFAEL MONTAÑO CARMONA

Cómo superar el miedo

¿Cómo podemos superar el miedo?


Antes de participar o de reaccionar, a menudo necesitamos relajarnos, calmarnos y observar para que nuestra contribución sea apropiada y positiva.

Aprender a observar:
¿Cómo me veo a mí mismo?
¿Como alguien valioso?
¿Con el derecho a ser?
¿Puedo afrontarme a mí mismo?
¿Me gusto, me acepto y me respeto a mí mismo?

¿Cómo veo a los demás?
¿como amigos?
¿como enemigos?
¿como maestros?
¿como apoyos?
¿como extensiones mías?
¿como objetos de valor?

¿Cómo veo la vida? Ante todo como:
¿Alegría o dolor?
¿Un regalo o una maldición?
¿Un juego o una batalla?
¿Aprendizaje o pérdida?

Si recorremos estas preguntas despacio y con calma, y nos tomamos el tiempo para pensar sobre ellas, las respuestas nos harán conscientes de si estamos construyendo muros o puentes en nuestra vida. ¿Hay sólo puentes o sólo muros o ambas cosas? ¿Más puentes o más muros? La respuesta negativa es un muro; la positiva es un puente.
He aquí algunas formas de construir más puentes y menos muros:

Confianza – Aprende a confiar, porque confiar en uno mismo, en los demás y en la vida abre posibilidades imprevistas. No te preocupes demasiado si te engañan, si el otro no dice la verdad, si, si, si… Deja estos “si” y actúa. Como se suele decir: “Quien nada arriesga, nada gana.”

Fe – Salta por encima de las barreras; no las conviertas en excusas. Si no aceptamos retos, nuestra vida es una vida de “aburrida seguridad” cuyo fundamento está en el miedo a la novedad y al cambio. Puede parecer cómoda y segura, pero es de una seguridad ilusoria, que puede romperse en cualquier momento, de cualquier forma.

Aceptación – Los errores, los contratiempos, los fracasos, las decepciones forman parte del proceso de crecimiento y de conocimiento, y no hay que condenarlos o temerlos. Todo ser humano los ha experimentado o los está experimentando, y los continuará experimentando.

Siempre queda luz
– Todas las cosas tienen su significado y, si no ahora, al fin, entenderemos ese significado. Es sano para la mente y el cuerpo no cargar con el peso de la exageración y la falta de perspectiva.

La vida es un juego – Conoce las reglas y juégalo bien. Un buen jugador entiende, por eso es tranquilo, tolerante y flexible, no se queda atascado en una jugada, un movimiento u otro jugador durante demasiado tiempo, concede el respeto y la atención debidos, pero sigue adelante. Un buen jugador desempeña en el juego el papel que le corresponde y no intenta desempeñar el de los demás.

Amor propio – Reconozcamos nuestra realidad espiritual como seres humanos con recursos de calidad en su interior que tienen siempre que estar abiertos para usarlos. No necesitamos aceptar falsos apoyos del exterior, como un nombre, fama y elogio. Somos lo que somos por lo que hay en nuestro interior. Nuestro punto de referencia es lo que de eterno y valioso hay en nuestro interior; entonces no puede darse el miedo a recibir daño.

Silencio y perspectiva positiva – Cuando nos damos cuenta de la importancia de estar en silencio y quietud de vez en cuando, entonces nuestra positividad hacia el yo y la vida se reexamina y renueva. De lo contrario, la velocidad e inmensidad de las fuerzas negativas, provengan del yo o de los demás, sin duda nos harán temerosos.

Alejémonos de las presiones de la vida y aprendamos a romper las cadenas del miedo que nos atan y nos impiden progresar espiritualmente.

Tomado de la websuperar el miedo

Conéctate con tu ser interior

Alejandro Jodorowsky: Cuando regalas una flor, no es una flor cualquiera, sino la mejor flor que encuentras, das lo mejor de ti. Esto es digno de la divinidad interior, no importa si tienes la fe o si no crees, lo importante es estar concentrado, el pensar que lo que tu das es digno de un Dios. Cuando se es un templo, es porque Dios-Diosa lo habita, cuando se es una casa, se la consagra a Dios-Diosa, cuando se limpia el cuerpo, se le limpia para recibir a Dios-Diosa. Hace falta que a tu alma venga Dios-Diosa. Repite estas palabras conmigo:

“Yo no me daba cuenta de que tenía el amor, de que tú me has amado siempre, me sentía abandonado y tú no me has abandonado jamás. En los momentos de depresión y de miseria, tú estabas ahí, pero no estabas ahí para mí, porque no tenía la fe y no te podía concebir. Ahora que te concibo en mí, no seré jamás abandonado; yo soy amado y mi corazón se abre como una flor, completamente hasta alcanzar la plenitud. Y comienzo a abrirme por el corazón, porque comienzo a estar seguro de que soy amado, de que he sido siempre amado, y que la vida que he recibido es un acto de amor. Estoy vivo, luego he recibido amor, porque la vida y el amor son la misma cosa. Es el amor el que me hace vivir, oh mi Dios-Diosa interior, si tú no me amaras me destruirías al momento, si yo estoy vivo es porque tú me amas, incluso en el sufrimiento, tú estabas ahí, y yo sufría porque no tenía la fe. Me buscaba a mí mismo sin tí, pero ahora que te he aceptado, me abro por el corazón como una flor de mil pétalos, me abro hacia el sol, hacia ti, y te recibo y te sigo, donde quiera que estés, yo te seguiré.”

Como nuestra vida, nuestra sociedad, no es perfecta, aquello que debería estar unido está desunido, tenemos la desunión en nuestra vida; hemos sentido la desunión del padre y de la madre, incluso si han vivido juntos no han estado unidos, ha habido desunión entre los hermanos, desunión entre el sexo y el cuerpo, entre el cuerpo y el intelecto. Hemos vivido la desunión, la desunión sentimental, la desunión de lugar, las desuniones que llegan del exterior, la que nos producen y que nos desunen interiormente. Por eso no se pueden juntar bien las dos manos, porque hay desunión interior entre la izquierda y la derecha.

Une tus manos. Por la unión, se llega al dios interior, a la adoración. Es la unión de todo lo que esta desunido en nosotros, nuestro femenino y nuestro masculino, nuestro intelecto se une con el corazón, con el sexo, con el cuerpo. Es la sinceridad perfecta, vida interior y al mismo tiempo, promesa de la adoración. Cuando se habla de adoración se va a percibir esa unión, y hay que estrecharla bien porque es una cosa preciosa. Solamente uniendose en uno mismo se puede recibir al otro, si no se está unido en si mismo no se puede uno unir al otro.

Es la unión del cuerpo y del espíritu, porque no tenemos un cuerpo y un espíritu, sino una unión de los dos. Es la unión de este mundo y del otro mundo, porque hay otro mundo, un mundo invisible que es todo lo que no se ve pero que existe. Es la unión del mundo antes de la vida y después de la vida, se vive en los dos mundos al mismo tiempo. Se une el inconsciente y lo consciente, se une lo que se conoce y lo que no se conoce, se une lo humano y lo divino, es la unión completa de todo lo que se es y lo que no se conoce. Se esta unido, se crea la unidad en sí.

Hay una acción que se enriquece, porque el intelecto, el sexo, lo emocional y el cuerpo se enriquecen, todo se enriquece. Con la aceptación viene la riqueza, con la riqueza viene la alegría, el corazón se consolida y no se puede matar esa unión, solamente se puede destruir lo que esta separado, lo que esta unido es indestructible. Las manifestaciones separadas se pueden destruir porque son débiles, pero cuando se tiene la unidad en sí no te pueden destruir, tienes una defensa completa, que no es una defensa es una unidad perfecta.

Hay que apretar bien las palmas unas con otras para expresar el deseo de unión, de contemplación interior. Pero ¿que significa y porque se dice adoración? Porque se comienza a comprender que la unión que hay no es superior, que hay un estado superior, que es el nivel de la colaboración, de la contemplación interior, de la unión perfecta. En él tienes todas las posibilidades, nada en ti lucha contra nada, es una colaboración completa: tu intelecto, tu emocional, tu sexo, tu cuerpo, van a colaborar en tu salud, no van a estropearla; tu emocional no va a estropear tu salud ni tu vida económica; tu búsqueda económica no va a estropear tu vida emocional; tu intelecto no va a dañar tu cuerpo; tu cuerpo va a aprender las ordenes de tu intelecto; el mundo invisible no va a molestar el mundo visible y viceversa, el espíritu no va a molestar a la materia, la materia no va a molestar al espíritu. Es una aceptación perfecta y desde que se llega a la unidad, esta unidad es aceptada por la divinidad.

Hay que hacer la unidad y en ese momento, es la unidad con la divinidad. Se puede adorar, y cuando se descubre el secreto de esta posición te puedes dirigir al dios interior del otro, porque puedes ver al otro en su unidad, puedes ver la unidad del otro. Es lo que enseña la unidad, y a partir de ese momento nunca me voy a dirigir al otro pensando solo en su cabeza, o en su carácter o en su emocionalidad o pensando solo en su cuerpo, en su sexualidad, en ese momento puedo adorar al otro en su totalidad y en su divinidad.

Es importante, es crucial esta posición, hay que cerrar bien las manos con fervor. Por esa posición hago conmigo mismo un contrato de unidad, ya no habrá ningún aspecto de mi que vaya a desdeñar, no me pongo a pensar nada más que en lo que reclama mi atención, el intelecto, yo lo pienso, mi emocional, yo lo pienso, mi cuerpo yo lo tomo en cuenta, mi realización la tomo en cuenta. Trabajo sin conflictos conmigo mismo en la realización de mi unidad y la realización de mi unidad es la adoración de la unidad, el reconocimiento de la unidad del mundo y de los otros seres sociales. Dejo de luchar contra mi mismo en cualquier nivel, dejo de estar en conflicto contra mi mismo, mi espíritu no se revuelve contra mi cuerpo, mi cuerpo no se revuelve contra mi espíritu, acepto mi cuerpo, acepto mi espíritu. No quiero ser otro, el otro no es la solución, la solución es mi unidad. yo me recreo en mi unidad, porque cuando no tengo la unidad estoy fragmentado, estoy mutilado.
Todo colabora, hay adoración de la unidad del otro, es decir, yo reconozco el valor del otro, hay revelación, eso me revela mi valor, yo voy a reconocerte y tu vas a reconocerme, tu en tu unidad, yo en mi unidad, se trata de igualdad a igualdad en las relaciones, de relaciones en la perfección. Es la adoración del otro, porque si se hace bien, se experimenta un gran placer con el otro, en ese momento no tienes nada que pedir al otro, ni tienes nada que destruir, es la relación humana en su mas alta perfección. La perfección de las dos dimensiones, por que hay lo alto y lo bajo, detrás y delante, la izquierda y la derecha, el centro y la superficie, y la luz y la sombra.

La toma de conciencia no significa nada si no hay realización inmediata. La toma de conciencia que no es seguida de una acción, se va. Hago grandes tomas de conciencia y no realizo nada. Así, me privo de avanzar ¿y por que no lo hago? Porque estoy todavía en mis caprichos infantiles, no he crecido, no me han tomado en consideración, luego yo aprendo una cosa y no la pongo en ejecución. Concepción = ejecución, perfección.

El beneficio que se le hace a alguien es conducirlo a aprender de si mismo.

Extracto de memoria de las conversaciones con Soledad, discípula de Doña Magdalena.DSC06596